La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo legal que permite a particulares y autónomos liberarse de sus deudas cuando se encuentran en una situación de insolvencia. Su objetivo es claro: ofrecer una nueva oportunidad a quienes, tras intentarlo todo, no pueden hacer frente a sus obligaciones económicas. Esta ley, regulada en el Texto Refundido de la Ley Concursal, busca reinsertar financieramente a las personas sobreendeudadas.
¿Quién puede acogerse a esta ley?
Cualquier persona física, ya sea particular o autónomo, puede solicitar el amparo de esta ley siempre que cumpla una serie de requisitos. El más importante es demostrar que se encuentra en estado de insolvencia, es decir, que no puede pagar sus deudas de forma regular. No importa si estas deudas provienen de préstamos bancarios, tarjetas, avales, impagos con Hacienda o incluso con la Seguridad Social.
Requisitos para acceder a la exoneración de deudas
Para beneficiarse de la Ley de Segunda Oportunidad, es necesario cumplir con ciertos requisitos:
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- Actuar de buena fe: no haber cometido delitos económicos, ni haber rechazado una oferta de empleo adecuada en los últimos cuatro años.
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- No haber sido beneficiario de esta ley en los últimos diez años.
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- Tener deudas inferiores a cinco millones de euros.
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- Haber intentado previamente un acuerdo extrajudicial de pagos, aunque este paso ya no es obligatorio desde la última reforma legal de 2022.
Proceso para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad
El procedimiento consta de dos fases principales:
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- Fase notarial o extrajudicial (opcional): aquí se intenta llegar a un acuerdo con los acreedores. En la práctica, esta fase suele ser inútil y muchos procedimientos ya la omiten.
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- Fase judicial: se presenta una solicitud ante el juzgado de lo mercantil, solicitando la exoneración del pasivo insatisfecho. Si se cumplen los requisitos, el juez concede la exoneración y la persona queda liberada de la mayoría de sus deudas.
¿Qué deudas pueden exonerarse?
La ley permite cancelar la mayoría de las deudas, incluyendo:
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- Préstamos personales y tarjetas de crédito.
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- Deudas con proveedores o acreedores privados.
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- Deudas públicas con Hacienda y Seguridad Social (hasta un máximo de 10.000 € con cada organismo).
Sin embargo, no se exoneran las pensiones de alimentos, las multas penales o las deudas por responsabilidad civil derivada de delitos.
¿Qué consecuencias tiene la exoneración?
Una vez concedida la exoneración, la persona queda liberada legalmente de pagar esas deudas. Esto implica que no podrá ser embargada ni perseguida por los acreedores, y podrá empezar de nuevo sin ese lastre financiero. Además, con la reforma del 2022, el proceso es más rápido y eficaz, pudiendo obtener la resolución en unos pocos meses.
¿Es necesario contar con abogado?
Sí. Aunque el procedimiento parece sencillo, su complejidad jurídica y documental hace imprescindible contar con un abogado especialista. La defensa adecuada ante el juez, la correcta preparación de la documentación y la estrategia para proteger el patrimonio del deudor son claves para lograr el éxito del proceso.
Un nuevo comienzo al alcance de todos
La Ley de Segunda Oportunidad no es una salida fácil, pero sí una salida real. Personas que llevan años atrapadas por deudas que no pueden pagar, ahora pueden recuperar su vida, su tranquilidad y su dignidad económica. Desde Gómez de Hita Abogados, acompañamos a nuestros clientes en todo el procedimiento con cercanía, claridad y eficacia. Nuestra experiencia nos permite resolver incluso los casos más complejos, ofreciendo una solución definitiva a una situación que parecía sin salida.
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